Personas en situación de Sinhogarismo
Atención integral desde la cercanía, la dignidad y la recuperación
Desde Asaenes ofrecemos atención especializada a personas con problemas de salud mental en situación de sinhogarismo en nuestro Centro Social de Baja Exigencia (barrio de la Macarena, Sevilla). El programa aborda de forma integral sus necesidades más urgentes y vitales: acceso a higiene, alimentación, tratamiento, vivienda, acompañamiento, vínculos y dignidad.
Trabajamos con un enfoque centrado en la recuperación, la inclusión y la participación, coordinándonos estrechamente con los servicios sociales y sanitarios públicos, así como con entidades del tercer sector. Promovemos la autonomía personal, el acceso a derechos y la construcción de nuevas oportunidades de vida, alejadas de la exclusión y el estigma.
Objetivos y metas
Promover la recuperación e inclusión social de personas con PSM en situación de sinhogarismo y sus familias.
Garantizar el acceso a recursos básicos (alimentación, higiene, tratamiento, documentación, etc.).
Coordinar una intervención sociosanitaria eficaz, profesionalizada y en red.
Fomentar la participación en espacios seguros, comunitarios y de ayuda mutua.
¿Qué hacemos?
- Planes de intervención individualizados y flexibles.
- Atención de casos de emergencia social y descompensación.
- Acompañamientos a recursos sanitarios, sociales y trámites administrativos.
- Apoyo a familiares y asesoramiento sobre salud mental y recursos.
- Actividades de ocio y tiempo libre para favorecer vínculos y bienestar.
- Talleres sobre salud mental, prevención del suicidio, igualdad, higiene, habilidades sociales, etc.
- Actividades específicas frente a la soledad no deseada.
- Derivación a recursos de alojamiento, rehabilitación o apoyo social (albergues, FAISEM, etc.).
- Participación en la red municipal de sinhogarismo (mesas estratégicas, coordinación técnica).
¿Cómo lo hacemos?
Desde la atención integral y sin juicios: cada persona es acompañada en su proceso, sin exigencias, desde la escucha activa y el respeto.
Con enfoque comunitario, interseccional y de género: detectamos las múltiples vulnerabilidades y adaptamos la intervención a cada situación (especial atención a mujeres).
En coordinación constante con la red pública y entidades sociales: facilitamos el acceso a recursos, evitamos duplicidades y favorecemos itinerarios sostenibles.
